Resistencias en avance de un vehículo

on
Categorías:Datos curiosos, Llantas Maxxis, Noticias de automóviles, Tips de llantas

La resistencia en avance de un vehículo se logra gracias al funcionamiento del sistema de transmisión que une el motor con los ejes de las ruedas.

Sin embargo, este avance tiene que enfrentarse permanentemente a las siguientes fuerzas o resistencias:

Resistencia a la rodadura

A la resistencia a la rodadura también se la conoce como rozamiento de rodadura y tiene lugar cuando el neumático rueda sobre una superficie plana en línea recta. Esta resistencia en avance de un vehículo se produce por la deformación del neumático y, en su caso, de la superficie sobre la que se rueda.

No obstante, hay muchos factores que influyen en lo que se denomina como el coeficiente de resistencia a la rodadura: la velocidad a la que se circula, el peso del vehículo, la adherencia de la superficie, así como el radio, el material y la presión de la rueda.

Resistencia aerodinámica

La resistencia aerodinámica es la fuerza opuesta que ejerce el aire cuando tu coche está en movimiento. Es decir, la fuerza que se opone al avance de tu vehículo a través del aire.

Esta resistencia para el avance del vehículo depende del tamaño y la forma exterior del vehículo, la velocidad a la que se circula, la densidad del aire y, por supuesto, la dirección y fuerza del viento.

Resistencia del rozamiento mecánico

La resistencia del rozamiento mecánico es una de las menos tenidas en cuenta por los conductores. Sin embargo, afecta mucho al rendimiento generado por el motor. Esta resistencia se debe a la fricción entre las piezas del motor y de la transmisión.

Por ese motivo, es tan importante asegurarse de que el motor cuenta con la correcta lubricación en todo momento.

Resistencia de la inercia

Paradójicamente, la inercia de tu vehículo también puede suponer una resistencia al avance. Esto es debido a que la inercia es aquella propiedad que tiene un cuerpo –incluido tu coche- de permanecer en su estado ya sea de reposo o movimiento. Es decir, cuando estás circulando a una determinada velocidad y quieres acelerar, es necesario que la fuerza generada por el motor venza a la resistencia de la inercia.